RELACIONES: CÓMO NOS AYUDA LA PNL (III). RELACIONES PERSONALES

En esta última entrega vamos a hacer un especial hincapié en cómo la PNL y la Inteligencia Emocional, nos pueden ser útiles para tener relaciones personales más constructivas, emocionalmente más inteligentes, más sanas y que nos aporten valor y bienestar.

vision y coaching relacionesA casi todos nos ha sucedido en alguna ocasión, o conocemos a alguien que bien es víctima por sufrirlo o por hacerlo, de relaciones tanto más conflictivas cuanto mayor es la cercanía a la persona con quien las mantiene. Puede haber muchas razones, pero si algo nos aporta la PNL es que, en general, cada persona se comporta en cada momento lo mejor que sabe y/o puede, empleando todos sus recursos.

Esta premisa que es importante no olvidar, especialmente cuando tenemos alguna relación conflictiva con alguien a quien estimamos, nos lleva a considerar otros puntos de los que ya hemos hablado en anteriores artículos, siendo de especial importancia los ya mencionados de el mapa no es el territorio referente a la PNL y la necesidad de identificar juegos, emociones y comportamientos en nosotros mismos y en los otros y de actuar de forma empática.

¿Por qué solemos tener relaciones más conflictivas con los más cercanos? En general, porque exigimos más. Padres a hijos y viceversa, en relaciones de pareja, de amistad. De manera consciente o inconsciente. Y, en muchas ocasiones, no nos damos cuenta de que eso se traduce en pequeñas críticas y reproches, incluso no formuladas verbalmente, que minan la autoestima de los otros y socavan la relación. Creemos que nuestros puntos de vista, nuestros valores, nuestras formas de ver las cosas, son los válidos, corresponden a “la realidad”, sin tener en cuenta que cada persona con la que nos relacionamos, tiene su propio mundo de experiencias, vivencias, aprendizajes, que hacen que su filtro y su interpretación de lo que ocurre, sea única, como la nuestra. Y que es responsabilidad de ambas partes el respetar e interaccionar de la manera adecuada. Esperamos, además, más de la otra persona y por lo general, no solemos formular que queremos ni cuáles son nuestras expectativas.

vision y coaching relaciones (2)Otro punto de conflicto puede venir originado porque en estas relaciones ponemos en juego, manifestamos y hablamos de nuestros sentimientos. O al menos, queremos hacerlo, aunque lo cierto es que somos reacios a compartir nuestros sentimientos con los demás.  Nos ocasiona temor la reacción que puedan tener, y tenemos la sensación de que seremos más vulnerables si desnudamos nuestras emociones frente a ellos. Necesitamos crear un clima de confianza en la relación, que propicie la apertura de los demás, y la nuestra propia. Donde poder hablar sinceramente de nuestros anhelos, expectativas, creencias, donde poder manifestarnos de manera abierta, sin miedo a ser juzgados, minusvalorados o despreciados. Al expresar nuestras emociones, nuestro yo más íntimo, necesitamos tener la seguridad de que estas revelaciones no van a ser ridiculizadas ni utilizadas contra nosotros.

¿Cómo podemos actuar sobre estos, y otros focos de conflicto con técnicas de PNL e Inteligencia Emocional?

Cómo hemos dicho, la PNL se basa en diferentes premisas. Dado que no podemos no comunicar, el aprender a hacerlo mejor, el respetar el mapa de la otra persona, el identificar nuestros valores y los de los demás, es un punto importante para construir relaciones efectivas, para poder crear espacios seguros en los que poder hablar de forma abierta, responsable, sin miedo a exponer nuestras emociones y sentimientos, y sabiendo como escuchar y, si procede, responder y/o apoyar a la otra persona. Nos ayuda también mediante diferentes técnicas a reconciliarnos con experiencia pasadas para evitar que continúen influyendo en la construcción y mantenimiento de nuestras relaciones presentes o futuras.

Este es uno de los puntos en los que PNL e IE emocional confluyen, ambas nos presentan un conjunto de herramientas para superar las relaciones conflictivas. Mediante las técnicas de IE, aprendemos además a conocer, identificar y gestionar nuestras propias emociones y las de los demás. Identificamos modos de comportamiento (juegos), creencias, y otros factores de nosotros mismos que tienen una influencia directa en como nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.

El trabajo primordial consiste en conocerse mejor uno mismo, trabajar nuestras propias carencias, deficiencias, miedos, dependencias emocionales, para de este modo poder relacionarnos de una manera más efectiva. Y todos estos conocimientos adquiridos, nos sirven también para conocer mejor a los demás, para poder comunicarnos de una manera más efectiva y de esta manera relacionarnos mejor.

Mediante técnicas de rapport, y todo el trabajo con las emociones, podemos tener una comunicación realmente empática con los demás. Aprender a cómo realizar las “críticas” de manera constructiva, a dar las gracias, a reconocer lo bien hecho por los demás. Todos estos factores van a influir en nuestra manera de actuar, generando hábitos de comportamiento que nos conduzcan a tener relaciones de calidad.

Un aspecto importante en como reconstruir relaciones dañadas. En muchas ocasiones no es tanto el hecho en sí como el daño emocional causado. Discutir de nuevo sobre los hechos, no sólo no va  a solucionar la situación sino que pronunciará la brecha existente. La persona que se considera “ofendida” no va a valorar, o muy poco las actuaciones positivas que pueda hacer la otra persona. Sin embargo, es bueno tratar de reparar el error. Cuando hay una multitud de causas por ambas partes que  conducen a una situación final crítica que ocasiona la ruptura, se debe hablar no sólo a la emocionalidad e intentar reparar lo hecho, si se puede, pero con la participación de todas las personas implicadas, o al menos las más importantes. La asunción de responsabilidades por ambas partes es un factor determinante para poder reconducir la relación rota. Se suele acusar a quién quebró la confianza de manera visible para los demás, olvidando las cargas emocionales de esa persona y las situaciones previas vividas. En parejas en concreto, nos encontramos con mucha frecuencia que una de las partes es o se siente traicionada por la otra por el motivo que sea, una mentira, una infidelidad, una falta de comunicación, pero no suele asumir su parte de responsabilidad, los hechos, situaciones previas creadas, incluso las interferencias de terceras personas con  “ataques de sinceridad” reales o basados en suposiciones.  Muchas veces etiquetamos a la otra persona, la tratamos en consecuencia, y luego nos lamentamos porque actúe coherentemente a como la hemos tratado y hemos permitido  que sea tratada por otras personas que se relacionan con nosotros, creando opiniones no siempre basadas en la realidad, sino en nuestros propios sentimientos y suposiciones.

vision y coaching, relaciones PNL e IEReestablecer una relación en estas circunstancias requiere ante todo de voluntad, y de un trabajo emocional importante, con uno mismo y con la otra persona. No hablar de la causa del conflicto, sino de lo que nos ha separado como personas, de lo que hemos sentido uno y otro.  Es algo delicado, para lo que habrá que buscar el momento y lugar oportuno, cuando ya la carga emocional primera haya disminuido. Trabajar con las emociones es complicado, y lo es mucho más hablar de lo que yo siento por ti y viceversa. Requiere un trabajo previo interno de las partes y, por supuesto, ganas de solucionarlo, voluntad. E ir reconstruyendo poco a poco la relación, percibiendo y agradeciendo lo que la otra persona hace, perdonando errores propios y ajenos. En todos estos pasos, tanto las técnicas de PNL como de IE suponen un refuerzo importante que facilitan la comprensión, el acercamiento y permiten rebajar la carga emocional negativa.

En definitiva comprender antes de ser comprendido. Diálogo antes que discusión, hablando y escuchando más y mejor. Emociones antes que razones. Empatía y comprensión con el otro y conmigo mismo.

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